Ruta de los Calderones desde Piedrasecha con consejos para hacerla bien

Guía Turística León
31 julio, 2026
Hay rutas que se disfrutan por las vistas de arriba y luego está esta, que se disfruta por lo que tienes a los lados. Los Calderones es un desfiladero de roca caliza que se estrecha tanto en algunos puntos que caminas con las paredes casi rozándote, y lo mejor de todo es que lo tienes a media hora larga de León, en un pueblo que se llama Piedrasecha y que la mayoría de la gente de la ciudad no ha pisado nunca.

Qué te vas a encontrar en el desfiladero

Piedrasecha pertenece al municipio de Carrocera y está a unos 30 kilómetros de León, subiendo hacia la montaña. El arroyo de los Calderones se ha pasado siglos royendo la caliza hasta abrirse paso, y el resultado es una garganta angosta, con las paredes verticales muy juntas y unas formaciones que no te esperas encontrar tan cerca de casa. Es el tipo de sitio que parece que te queda a doscientos kilómetros y lo tienes a la vuelta de la esquina. Por el camino hay una parada que le da carácter a todo el paseo: la Cueva de las Palomas, un hueco en la roca donde hay montada una ermita rupestre sencilla, la de Nuestra Señora del Manadero. La imagen se venera allí desde hace mucho y el último domingo de julio se celebra su romería, así que si vas justo ese fin de semana te vas a encontrar el pueblo animado y bastante gente en la ruta; según lo que busques, eso es un plan estupendo o justo lo que querías evitar. Un apunte que conviene entender antes de calzarse: la ruta transcurre por el propio cauce. Buena parte del año el arroyo va por debajo, entre las piedras, y caminas por el lecho seco sin mojarte, y ahí está la gracia del nombre del pueblo. Cuando baja agua la cosa cambia y el paso se complica, de manera que la época en la que vayas te va a condicionar la ruta entera.

Cómo llegar a Piedrasecha y dónde dejar el coche

Se va en coche, y es un trayecto cómodo: desde León subes en dirección a la montaña y en algo más de media hora estás en Piedrasecha. Los últimos kilómetros son de carretera de pueblo, estrecha pero sin ninguna dificultad, y llegas directamente al centro del núcleo.
Piedrasecha, en el municipio de Carrocera, a unos 30 kilómetros de León.
En el pueblo hay una zona de aparcamiento pequeña donde se deja el coche, y ahí está el primer consejo práctico de la lista: es pequeña de verdad. Un domingo bueno de verano se llena pronto, así que si vas con la idea de salir a las once y encontrar sitio de sobra, mejor te lo replanteas y madrugas un poco; además ganas la ruta con sombra y sin calor, que en julio se agradece el doble. La ruta arranca junto a la iglesia, cruzando el puente sobre el arroyo de los Calderones, y desde ahí el sendero está marcado y no tiene pérdida. No necesitas GPS ni ir mirando el móvil cada dos por tres.

Cuánto se anda y qué versión de la ruta elegir

Aquí tienes dos opciones y conviene decidir antes de salir. La versión corta es lineal: entras por el desfiladero, llegas hasta la zona de la cueva y das media vuelta por donde has venido, y son algo más de 7 kilómetros entre ida y vuelta. Es la que hace la mayoría, la que te deja ver lo mejor del cañón y la que puedes rematar comiendo en el pueblo a mediodía. La versión larga sigue hacia Santas Martas y las Vegas del Palomar hasta cerrar un circular de unos 12 kilómetros. Sube más, se abre a un paisaje distinto cuando sales de la garganta y es la que recomiendo si ya andas con cierta soltura y tienes el día por delante. La dificultad es baja en las dos, no hay tramos técnicos ni desniveles que asusten, es cuestión de kilómetros y de ganas. Si vas con críos, la lineal se hace perfectamente. Van a alucinar con lo estrecho que se pone aquello y con la ermita metida en la roca, y como no hay que hacer cumbre puedes dar la vuelta en el punto que quieras sin sensación de haber dejado nada a medias.

Consejos para no meter la pata

Vamos con lo que de verdad marca la diferencia. El verano es la mejor época, precisamente porque el agua va subterránea y el cauce se camina cómodo; en primavera, con el deshielo o después de unos días de lluvia, puedes encontrarte el paso con agua y la piedra resbaladiza, así que consulta cómo viene la cosa antes de ir. Calzado con suela agarrada, siempre, que el canto rodado del cauce se mueve bajo el pie. Lleva agua de casa, porque por el camino no hay fuente ni bar donde reponer, y algo de comer si vas a hacer la circular. Guarda los datos de la ruta descargados antes de salir: la cobertura en el desfiladero es la que es, y ahí abajo el móvil sirve para hacer fotos y poco más. Y una última cosa que hay que decir, aunque parezca obvia: esto es un cauce, todo lo que entra tiene que salir contigo, y la basura en el fondo de una garganta caliza no la recoge nadie. Si te ha entrado el gusanillo y quieres seguir tirando de la provincia, en nuestra guía de rutas de senderismo por León tienes recogidas las que mejor funcionan según la época y las ganas que lleves, desde paseos de mañana hasta caminatas de día entero. Y si estás montando el viaje ahora mismo, lo cómodo es tener la base en la ciudad y salir a la montaña por el día: desde nuestros apartamentos en el centro de León sales por la mañana, haces los Calderones, vuelves a comer o a cenar de tapas por el Barrio Húmedo y al día siguiente te vas a otro sitio distinto, que la provincia da para mucho más de lo que la gente se imagina.
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