Conoce El Capricho de Jiménez de Jamuz
Guía Turística León
Si te alojas en León y te gusta comer bien, hay un nombre que vas a escuchar tarde o temprano, y es El Capricho. Queda fuera de la ciudad, en Jiménez de Jamuz, un pueblo pequeño de la comarca de La Bañeza a menos de una hora en coche, y aun así la gente cruza media España (y media Europa) solo para sentarse en una de sus mesas. Te contamos por qué, y por qué creemos que merece la pena el desvío.
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Qué es El Capricho y por qué se habla tanto de él
El Capricho es un asador familiar que lleva José Gordón, y su fama se sostiene sobre una idea muy simple llevada hasta el extremo, que es servir carne de buey de crianza propia tratada con una obsesión casi artesanal. Lo que empezó como el merendero de la familia se ha convertido en un referente mundial de la carne de vacuno, y eso tiene una explicación poco habitual en el oficio, porque Gordón no se abastece en ningún matadero ni empresa cárnica, sino que cría sus propios animales.
Hablamos de unos 350 bueyes que cuida en extensivo en las llanuras de Jiménez de Jamuz, vigilando los tiempos de crianza, la alimentación y el bienestar de cada animal. Y trabaja sobre todo con razas autóctonas que conservan la esencia del pasado, como la tudanca, la parda de montaña, la asturiana de los valles o la rubia gallega, además de algunas portuguesas. Esa paciencia de ganadero, viticultor y maestro asador al mismo tiempo es la que lo ha colocado en boca de medios de todo el mundo.
El reconocimiento internacional no es una exageración de folleto. En el documental Steak (R)evolution, el cineasta francés Franck Ribière y el carnicero parisino Yves-Marie Le Bourdonnec recorrieron una docena de países buscando la mejor carne del planeta, y acabaron señalando la de El Capricho entre sus favoritas. Desde entonces, el goteo de críticos y curiosos no ha parado.
Cómo es la experiencia de comer allí

Vas a El Capricho a comer chuletón, y conviene ir con esa idea clara y con hambre de verdad. La pieza llega a la mesa hecha al punto, con una corteza tostada y un interior jugoso que no necesita salsa ni acompañamiento para brillar. Antes suelen ponerte algún entrante de la casa para abrir boca, embutidos o cecina, y de postre algo sencillo, pero el protagonista es siempre la carne.
Conviene saber dos cosas antes de ir. La primera es que las raciones son generosas y la carne es muy sabrosa, así que lo razonable es compartir y no pedir de más. La segunda es que no es una comida barata, el precio medio ronda los 180 a 200 euros por persona cuando te lanzas a la experiencia completa, así que va bien plantearlo como un capricho de los de verdad y no como la comida de cualquier día. Y, sobre todo, hay que reservar con bastante antelación, porque las mesas vuelan y en temporada alta se comprometen con semanas o meses de margen. Ten en cuenta también que cierra los domingos, así que cuadra bien la fecha. Si tienes el viaje a León cerrado, llamar para reservar es de las primeras cosas que deberías hacer.
Cómo llegar desde León
Desde la ciudad de León tienes algo menos de una hora en coche por la A-66 dirección Benavente, saliendo hacia La Bañeza y de ahí a Jiménez de Jamuz. Es un trayecto cómodo y bien señalizado, ideal para una sobremesa tranquila de vuelta. Si no conduces, la opción más sencilla es ir con alguien que se anime o mirar un coche de alquiler para el día, porque el transporte público hasta el pueblo es limitado y te ataría demasiado a los horarios.
Nuestro consejo es plantearlo como una excursión de día completo. Comes sin prisas, das un paseo por la zona y vuelves a León por la tarde con tiempo de sobra para descansar. Salir a comer a un pueblo y regresar a tu apartamento en el centro es, para nosotros, el plan perfecto de fin de semana gastronómico.
Lo tienes aquí, en la plaza de San Marcelo de Jiménez de Jamuz, para que vayas calculando la ruta desde donde te alojes.
El Capricho dentro de un viaje gastronómico por León
El Capricho es la guinda, pero no la única razón para venir a comer a esta tierra. León presume de una despensa enorme, desde la cecina y el botillo hasta el cocido maragato, y lo suyo es alternar la gran experiencia del chuletón con tapeo por el Barrio Húmedo y platos de toda la vida. Si quieres planificar el resto de comidas, te dejamos nuestra guía de comidas típicas de León para que no se te escape nada.
La idea es sencilla, dedicas un día a El Capricho como capricho mayúsculo y el resto de la escapada lo rellenas con la cocina leonesa del día a día. Así te llevas la foto completa, la del asador del que habla todo el mundo y la del bar de barrio donde comes igual de a gusto por mucho menos.
Dónde alojarte para tenerlo todo a mano
Para montar este tipo de plan lo ideal es tener una base céntrica, cómoda y con cocina por si un día te apetece bajar el ritmo. En nuestros apartamentos de alquiler vacacional en León estás a un paso del casco antiguo, del Barrio Húmedo y de las principales salidas hacia la provincia, así que tanto si tu plan es chuletón en Jiménez de Jamuz como tapas en la ciudad, lo tienes todo cerca.
El Capricho es uno de esos sitios que justifican por sí solos un viaje a León, y combinarlo con unos días en la ciudad es la manera de aprovecharlo de verdad. Reserva con tiempo, ve con hambre y deja que la tierra leonesa haga el resto.
