El Camino de Santiago por León, la etapa que más te va a marcar
Guía Turística León
Si estás preparando el Camino de Santiago en León y todavía no sabes bien qué esperar de esta etapa, te lo digo sin rodeos: León es la provincia que más km vas a caminar, la que más paisajes distintos te va a dar y la que probablemente recuerdes durante años. Más de 210 km repartidos en nueve etapas que empiezan en la meseta más plana de España y terminan trepando hacia Galicia por encima de los 1.500 metros. Aquí te cuento todo lo que pasa en esa travesía, etapa a etapa, para que llegues preparado.
Contenidos
- 1 Por qué León es la provincia más importante del Camino
- 2 Sahagún, la puerta de entrada a León
- 3 Mansilla de las Mulas y la llegada a la ciudad
- 4 León ciudad, el gran paréntesis del peregrino
- 5 Hospital de Órbigo y el Paso Honroso
- 6 Astorga, la capital de la Maragatería
- 7 La Cruz de Ferro, el punto que más te va a impactar
- 8 El Bierzo y la bajada a Ponferrada
- 9 Cuándo ir y qué esperar del clima
- 10 Lo que nadie te cuenta antes de hacer esta etapa leonesa
- 11 Dónde descansar en León cuando terminas la etapa del Camino
Por qué León es la provincia más importante del Camino
No es exageración: el Camino de Santiago por León es el tramo más largo de todo el Camino Francés. Desde que cruzas el puente de Sahagún entrando desde Palencia hasta que subes al Puerto de Pedrafita o bajas al Bierzo camino de Galicia, tienes por delante más de 210 km. Nueve etapas que en términos de paisaje, historia y dificultad física son muy distintas entre sí.
Primero viene la meseta, ese tramo que mucha gente teme y que, cuando lo vives, tiene algo de hipnótico. Luego la ciudad de León, que es el gran respiro del peregrino. Después la Maragatería, esa comarca que parece sacada de otro siglo. Y por último la subida a la Cruz de Ferro y el descenso al Bierzo, que es donde el cuerpo te avisa que llevas semanas andando.
Sahagún, la puerta de entrada a León
El Camino entra en León por Sahagún, una ciudad pequeña con una importancia histórica desproporcionada para su tamaño. En la Edad Media fue uno de los centros religiosos más poderosos de la Península, y hoy todavía conserva ese arte mudéjar que mezcla influencia cristiana y árabe de una forma que no ves en ningún otro sitio del Camino. Si tienes un rato, no te saltes las iglesias de San Tirso y San Lorenzo: son dos de los mejores ejemplos de mudéjar leonés que hay en pie. Tenemos un artículo sobre Sahagún y su arte mudéjar que te explica bien qué ver y por qué merece la pena parar.
Desde Sahagún hasta Mansilla de las Mulas tienes unos 37 km, que es de las etapas más largas del Camino Francés. La mayor parte es meseta: horizonte plano, cielo enorme, algún árbol de vez en cuando. Es el tipo de paisaje que divide a los peregrinos entre los que lo odian y los que lo encuentran casi meditativo. Si sales temprano y llevas agua suficiente, es una etapa que se pasa bien.
Mansilla de las Mulas y la llegada a la ciudad
Mansilla todavía conserva parte de su muralla medieval, que ya es un espectáculo cuando llegas andando después de horas de meseta. Es un pueblo tranquilo donde la mayoría para a comer o a dormir antes del tramo final hasta León. Desde Mansilla hasta la capital son unos 18 km que transcurren siguiendo el río Esla y el Porma hasta que aparece el perfil de la ciudad.
La entrada a León por el Camino no tiene pérdida: cruzas el Puente de Castro, subes por el casco antiguo y de repente aparece la Catedral con toda su fachada iluminada si llegas al atardecer. Si es tu primera vez en León, ese momento te va a dejar sin palabras.
León ciudad, el gran paréntesis del peregrino
La mayoría de peregrinos se quedan mínimo una noche en León, muchos dos. Y tiene sentido: la ciudad es suficientemente grande para darte todo lo que necesitas después de días de campo y albergues, pero suficientemente manejable para no agobiarte.
Dónde sellar la credencial del Camino en León
Lo primero que suele buscar el peregrino al llegar es sellar la credencial. Los sitios más habituales son el Albergue de Carbajalas, en la Plaza de Santa María del Camino, la propia Catedral y la sede de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León. Cualquiera de los tres te dan el sello sin problema.
La Catedral
La Catedral de León es una de las razones por las que este tramo del Camino tiene más fama de lo que la gente espera. Tiene más de 1.800 metros cuadrados de vidrieras, lo que la convierte en uno de los conjuntos de vidrieras góticas más grandes de Europa. Cuando entra la luz de la mañana y todo el interior se llena de color, es de esas experiencias que no se olvidan fácilmente.
San Isidoro y el Panteón de los Reyes
Si la Catedral es la gran estrella turística, la Basílica de San Isidoro es el lugar que realmente te sorprende si no lo conocías. Lleva en pie desde el siglo XI y guarda dentro uno de los tesoros más importantes del arte medieval español: el Panteón de los Reyes, que no es exagerado llamar la Capilla Sixtina del románico. Las pinturas del techo, con escenas del Nuevo Testamento y un calendario agrícola que rodea todo el conjunto, están en un estado de conservación extraordinario para tener más de 900 años. La basílica en sí también merece una visita aunque no entres al panteón: la fachada, el claustro y las reliquias de San Isidoro tienen historia de sobra.
El Barrio Húmedo
El peregrino que llega a León con las piernas destrozadas y mucha hambre tiene una solución que no existe en muchos otros sitios del Camino: el Barrio Húmedo. Es el centro de tapas de la ciudad, donde cada caña viene con una tapa gratis. El Barrio Húmedo es esa zona del casco antiguo donde las calles se llenan a cualquier hora del día y donde es fácil pasarte horas sin darte cuenta. Si quieres saber cuáles son los mejores sitios donde comer sin gastar mucho, aquí tienes una selección de los sitios más baratos y buenos de León, y si lo que buscas es ambiente y bares con historia, esta lista de los bares más míticos de León te va a venir muy bien.
Si tienes un día completo antes de salir, aquí tienes una ruta completa para ver León en un día. Y si tienes dos, con dos días puedes ver León sin prisas y descubrir rincones que la mayoría de peregrinos se saltan por las ganas de seguir andando.
Hospital de Órbigo y el Paso Honroso
Saliendo de León hacia Astorga hay unos 39 km que incluyen uno de los puntos más curiosos de todo el Camino: el puente de Hospital de Órbigo. No es solo un puente medieval del siglo XIII con 20 arcos y más de 200 metros de longitud. Es el escenario de una de las historias más extraordinarias de la Edad Media española.
En el verano de 1434, un caballero leonés llamado Don Suero de Quiñones decidió que para liberarse de la promesa que había hecho a una dama, a la que consideraba su carcelera de amor, debía defender ese puente durante 30 días frente a cualquier caballero que quisiera cruzarlo. El resultado fue épico: 68 caballeros llegaron a desafiarle, se rompieron 166 lanzas y el torneo duró desde julio hasta agosto. El Paso Honroso de Hospital de Órbigo tiene una historia que merece que la leas antes de llegar, porque cuando cruces ese puente lo vas a hacer de otra manera.
Astorga, la capital de la Maragatería
Astorga es la primera ciudad grande después de León en el Camino. Tiene una catedral impresionante y el Palacio Episcopal de Gaudí, que ya es razón suficiente para pararse. Pero lo que hace especial a Astorga para el peregrino es que marca el inicio de la Maragatería.
La Maragatería es una comarca con personalidad propia: un paisaje de pueblos de piedra oscura, tierras peladas y silencio que contrasta bastante con la meseta que vienes de cruzar. Los maragatos fueron durante siglos los grandes arrieros de España, los transportistas que movían mercancías de un extremo a otro del país. La palabra viene del latín mercator, que significa comerciante. Hoy quedan pocos pueblos habitados en la comarca, pero los que hay, como Castrillo de los Polvazares, están tan bien conservados que da la sensación de que el tiempo se ha parado.
Si tienes la oportunidad de comer un cocido maragato, hazlo. Es uno de esos platos con tradición propia: se come al revés del orden habitual. Primero la carne, luego los garbanzos y las verduras, y la sopa al final. La razón histórica es que los arrieros necesitaban ingerir primero lo más energético antes de salir a trabajar. Hoy es una de las costumbres gastronómicas más singulares de toda la ruta jacobea.
La Cruz de Ferro, el punto que más te va a impactar
Entre Foncebadón y Manjarín, a 1.505 metros de altitud, está la Cruz de Ferro. Es el punto más alto del Camino Francés y uno de los momentos más cargados de simbolismo de toda la ruta. Un poste de madera de unos cinco metros con una pequeña cruz de hierro en lo alto, rodeado en la base por una montaña de piedras que los peregrinos llevan desde casa.
La tradición es sencilla: traes una piedra desde tu lugar de origen, la subes hasta aquí y la dejas al pie de la cruz. Algunos le dan un significado espiritual, como dejar algo que cargas contigo que ya no necesitas. Otros simplemente lo hacen porque forma parte del ritual del Camino. Pero la mayoría cuenta que ese momento, en lo alto, mirando el paisaje y poniendo la piedra, es uno de los que no se olvidan.
El origen del lugar es celta. Antes de que llegara el cristianismo, esa montaña de piedras ya existía como mojón ritual para los viajeros que cruzaban el puerto. En el siglo XI, el abad Gaucelmo cristianizó el lugar añadiendo la cruz. Hoy, la montaña de piedras acumuladas tiene varios metros de altura.
Foncebadón, el pueblo donde duerme mucha gente antes de subir a la Cruz de Ferro, estaba completamente abandonado hasta hace pocos años. El Camino lo resucitó. Rabanal del Camino, el pueblo anterior, es otro de los que el Camino ha devuelto a la vida: tiene monjes benedictinos que tocan las vísperas por la tarde y un ambiente tranquilo que contrasta con los albergues más masificados de otras etapas.
El Bierzo y la bajada a Ponferrada
Después de la Cruz de Ferro viene una de las bajadas más exigentes de todo el Camino Francés: desde los 1.505 metros de altitud hasta los 540 metros de Ponferrada hay que bajar más de 900 metros en unos pocos kilómetros. Las rodillas lo notan. Si las tuyas son un punto débil, los bastones en esta parte del trayecto no son opcionales.
Ponferrada es la ciudad más grande del Bierzo y la segunda ciudad de la provincia de León. Tiene un castillo templario del siglo XII que es de los mejor conservados de España, y un centro histórico que merece más atención de la que suele recibir el peregrino medio, que llega con las piernas destruidas y solo piensa en un sitio donde sentarse. Si pasas por Ponferrada, hay cosas que no deberías saltarte aunque tengas prisa.
Desde Ponferrada el Camino sube hacia O Cebreiro, que ya es Galicia. La salida de León hacia la siguiente comunidad tiene unos 53 km que pasan por el Bierzo, con sus viñedos de Mencía y sus castaños, y terminan en la subida final al puerto de O Cebreiro. Es el último gran esfuerzo antes de que empiece la parte gallega del Camino.
Cuándo ir y qué esperar del clima
León capital está a 900 metros de altitud, lo que significa que las temperaturas son más extremas de lo que la gente espera. En verano, el día puede pasar de los 35 grados, pero al anochecer refresca de verdad. En invierno, hay heladas frecuentes y las etapas de montaña pueden tener nieve.
Los meses que más recomiendo para hacer el Camino de Santiago en León son mayo, junio, septiembre y octubre. En mayo y junio el paisaje está verde, los días son largos y el calor todavía no aprieta. En septiembre y octubre las temperaturas son más suaves y hay menos gente, aunque en octubre la luz ya cambia y los días se acortan.
Julio y agosto son los meses de mayor afluencia. El Camino se llena, los albergues se ocupan antes y las etapas de meseta, con 35 grados a mediodía, son bastante duras. Si puedes elegir, evita el pico del verano.
Si llegas a León en tren o autobús desde Madrid, aquí tienes toda la información sobre cómo llegar desde Madrid. Y si quieres hacer alguna excursión desde la ciudad antes o después de la etapa, la Ruta del Cares en los Picos de Europa es una de las opciones más espectaculares que tienes a menos de dos horas de León.
Lo que nadie te cuenta antes de hacer esta etapa leonesa
Hay cosas del tramo leonés que no suelen aparecer en las guías de papel. Te las cuento rápido:
- La meseta no es aburrida, pero sí exigente. No mentalmente, sino físicamente: el suelo duro, el sol sin sombra y la distancia entre pueblos son lo que pone a prueba tus pies y tus rodillas, no el paisaje en sí.
- El Bierzo tiene su propio microclima. Protegido por las montañas, es más húmedo y verde que el resto de la provincia. No esperes el mismo tiempo que en León capital.
- Foncebadón puede tener nieve incluso en mayo. Si haces el Camino en primavera, lleva siempre una capa de abrigo para la etapa de la Cruz de Ferro.
- Los albergues de León ciudad se llenan. Si llegas en temporada alta y quieres cama en albergue, sal pronto o reserva con antelación donde se pueda.
- El cocido maragato requiere tiempo. No es un menú rápido. Si lo quieres comer bien en Astorga o en algún pueblo de la comarca, calcula al menos una hora y media sentado.
Dónde descansar en León cuando terminas la etapa del Camino
Si tu plan es quedarte uno o dos días en León antes de seguir el Camino, o si llegas a la ciudad después de días de albergues y lo que necesitas es una cama cómoda, una ducha decente y no compartir habitación con quince personas más, los apartamentos MK77 están en pleno centro histórico, a pocos minutos andando de la Catedral, de San Isidoro y del Barrio Húmedo.
No es un hostel ni un hotel grande. Son apartamentos pensados para peregrinos del Camino de Santiago que quieren estar cómodos en León sin pagar precios de hotel de cadena. Tienes todo lo que necesitas para descansar, lavar la ropa del Camino y salir por el Barrio Húmedo sin preocupaciones. Consulta disponibilidad en mk77leon.com y reserva con tiempo, especialmente si vienes en mayo, junio o septiembre, que son los meses de más demanda.

